Nadiné Mendoza, jovencita de 18 años de edad y residente de El Paso Texas desapareció en junio de 1995 y desde entonces sus familiares comenzaron a buscarla, con la esperanza de localizarla viva. Sin embargo aquellas esperanzas se han convertido ahora en desaliento para la familia de Nadiné, pues piensan que su cuerpo es uno de los tantos encontrados en el desierto de Ciudad Juárez durante los últimos meses.
De agosto del 95 al mes de abril del 96, la policía de Ciudad Juárez recogió 17 cadáveres de mujeres con signos de violación o tortura, pero el hecho no impactó en la ciudad vecina de El Paso Texas porque aparentemente las víctimas eran típicamente mexicanas.
Ahora las familias de las adolescentes estadounidenses que normalmente cruzan la frontera durante los fines de semana para ir a bailar a Ciudad Juárez, comienzan a preocuparse, una joven de El Paso pudo ser una víctima más de las encontradas en el desierto mexicano.
Aunque el doctor Julio César del Hierro, médico quien dirige la investigación forense de los cuerpos encontrados en la zona conocida como Lomas del Poleo aún no ha querido confirmar que uno de los cuerpos encontrados en agosto del 95 corresponde a Nadiné Mendoza, la familia de la jovencita sí reconoció el cuerpo.
Norma Gómez, titular de la Dirección de Comunicación Social de la Procuraduría General de Justicia en el Estado dijo sobre este hecho que la familia de Nadiné vino a Ciudad Juárez y aunque el cadáver estaba ya muy deteriorado sí identificaron el cuerpo.
La familia de Nadiné dijo que a la muchacha le faltaban cuatro piezas dentales y en la dentadura de la osamenta hallada en Lomas del Poleo también se detectó esta carencia. Además la estructura ósea tiene un gran parecido con la de la muchacha buscada.
Para los médicos estas coincidencias no son suficientes para probar la identidad de Nadiné por lo que ya tomaron muestras para realizar la prueba del DNA, que consisten en comparar tejido óseo y sangre de los padres con los restos del cuerpo encontrado en Lomas del Poleo.