PUGNA ENTRE MUNICIPIO Y BERMUDEZ SOBRE 600 HECTAREAS

By Adriana Candia

Son solamente 600 hectáreas de tierra que hace 9 años nadie quería porque allá en el suroeste de Ciudad Juárez no había nada más que el desierto y una vieja colonia a la orilla del valle. Sólo unos cuantos visionarios habían tenido mucho antes la ocurrencia de comprar parte de aquella arena. Entre ellos estaba el poderoso empresario chihuahuense Jaime Bermúdez Cuarón, el que apenas iba a cumplir un año como alcalde de Ciudad Juárez, emanado de las filas del partido oficial, el PRI y quien compró los terrenos a nombre de su hijo Sergio.

La magia del poder permitió entonces a Jaime Bermúdez lograr la autorización de un nuevo Plan de De sarrollo Urbano que orientaba el crecimiento de la ciudad y por supuesto la inversión federal, estatal y municipal, hacia la zona del suroeste. Era el año de 1987 y entonces se desprendió una lluvia de inconformidad por parte de la oposición, pero esta fue acallada con el paso del tiempo.

Mientras tanto se fundaron muy cerca las colonias Héroes de la Revolución y Torres del PRI, las que recibieron de inmediato un super apoyo en carreteras, servicios públicos y programas federales para construir casas, escuelas, dispensarios médicos y casetas de policía. Para lograr este superdesarrollo el gobierno municipal dejó de lado e incluso saltó otras colonias como la Satélite, que se encontraban en el perímetro del Plan de Desarrollo.

En 1989 Jaime Bermúdez terminó su administración municipal y la siguiente encabezada por Jesús Macías también emanó del Partido Revolucionario Institucional. Por lo tanto, respetó el Plan de Desarrollo aprobado por Bermúdez y siguió apoyando el crecimiento hacia el suroeste.

Sin embargo el 92 marcó la diferencia cuando el Partido Acción Nacional llevó al ya finado Francisco Villarreal Torres al poder municipal y al también empresario Francisco Barrio Terrazas a la gubernatura.

Como buenos opositores a estos no se les había olvidado el triunfo de Bermúdez y en 1993, Francisco Villarreal solicitó al gobierno del Estado la expropiación de mil 211 hectáreas del suroeste, conocidas popularmente como Lote Bravo.

Villarreal Torres demandó los terrenos a favor del municipio para cubrir una necesidad constante en Ciudad Juárez: espacios para vivienda, pues planeaban vender terrenos a bajo precio e impulsar el nacimiento de nuevas colonias, sin contradecir el Plan de Desarrollo Urbano.

Con la expropiación resultaban afectados: Sergio Bermúdez, con un lote de 272 hectáreas y otro de 385; Alicia Quevedo de Verdes, familia del otro ex alcalde priísta Manuel Quevedo Reyes, con 429 hectáreas y; Amparo Rodríguez, con 125 hectáreas.

Con la inconformidad de los expropiados comenzaron las negociaciones, pero también el nacimiento de otras colonias, impulsadas por el municipio; como Tierra Nueva y Libramiento Aeropuerto. Tierra Nueva se encuentra asentada sobre 55 hectáreas de uno de los lotes que antes fue de Bermúdez. Allí viven ya 1,500 familias de escasos recursos económicos; mientras que en Libramiento Aeropuerto, asentada en 62 hectáreas del lote de los Quevedo, hay más de mil familias.

El municipio había ofrecido a los ex propietarios regresarles una parte de los terrenos y además crear infraestructura que aumentaría de inmediato la plusvalía de la tierra. Ellos no dijeron nunca que no durante casi tres años y ahora en el 96, Sergio Bermúdez demandó un amparo ante un juez federal de la capital del Estado, aduciendo que se cometieron irregularidades como no demostrar con detalles que existía demanda de vivienda, o que no fue el Cabildo municipal en pleno, sino solamente el alcalde el que demandó la expropiación.

Durante la segunda semana de agosto, el juez Tercero de Distrito autorizó el amparo a Bermúdez, pero éste desde días anteriores había distribuido miles de volantes en las nuevas colonias instando a los habitantes a no pagar nada al municipio por esos terrenos, porque era una ilegalidad.

El alcalde panista Ramón Galindo se ha enfrentado desde entonces a Bermúdez en una lucha verbal sin cuartel, a través de los medios de comunicación. Ha llamado a Bermúdez terrateniente y lo ha acusado de no pagar ni siquiera mil pesos que debe por impuesto predial.

Como parte de la batalla, también anunció que seguirán vendiendo terrenos en las zonas expropiadas hasta reunir a más de 4 mil familias, porque existe una demanda de más de 5 mil.

Los nuevos colonos están comprando en abonos los terrenos a 70 pesos (9 dólares) el metro cuadrado. El gobierno estatal por su parte ya interpuso el recurso legal de impugnación y ha señalado que si es necesario expropiará una segunda vez sin cometer ningún error para evitar un nuevo amparo.

Quevedo y Rodríguez ya aceptaron el trato con el municipio, pero Bermúdez se ha declarado en guerra y lanzó una segunda arremetida al denunciar que la expropiación fue injusta porque en ella no se incluyó al empresario y funcionario estatal Enrique Terrazas, quien es Director de Fomento Económico y también dueño de muchas hectáreas en el suroeste de la ciudad.

(Fuentes: José Pérez Espino, periodista de Ciudad Juárez; Archivo Personal; Diario de Juárez y Norte de Ciudad Juárez)

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